onocí a Pablo allá por el año 2003 cuando ambos cantábamos en un coro. Su musicalidad fue una de las cosas que precié.
Varios años después contraté a Pablo para trabajar en un proyecto. Su buen gusto, profesionalismo, disposición y sensibilidad musical potencian sin duda este proyecto. Sin sus manos y oídos, este proyecto nu hubiera tenido el impacto que tuvo.
