Todo comienza cuando termina
Sé de casos en que una mezcla toma días, semanas o ¡incluso meses! Y en varias ocasiones estas mezclas se dejaban «sin terminar», esperando que una luz divina les mostrara el camino para poder terminarla.
Una mezcla terminada es un producto subjetivo, pero a la vez con procesos objetivos y cuantificables. Entonces, cuando ya hemos realizado estos procesos, podemos pensar que ya se ha terminado nuestro trabajo de mezcla; luego dudamos si efectivamente es así y volvemos a repetir o agregar procesos, corregir, deshacer y volvemos al mismo punto. ¿Está mi mezcla terminada?
Partiendo con esta frase, la pregunta de cuándo una mezcla está terminada, tiene una respuesta compleja y variada. En este artículo te daré mi visión sobre cómo saber si tengo una mezcla terminada.
En qué consiste una mezcla
El proceso de mezcla es, por un lado, bastante objetivo. Debes realizar tareas específicas tales como: balance de señales, balance de frecuencias, control dinámico y desarrollar una imagen estéreo. Por otro lado, este mismo proceso es bastante subjetivo: lo que para algunos puede ser un buen balance de señales, para otro puede no serlo; lo que para ti podría ser un control dinámico adecuado, para otro podría ser inadecuado.
Siempre he comparado el proceso de mezcla con cocinar: tú le puedes dar los mismos ingredientes a 2 personas distintas con la instrucción de que cocinen el mismo plato. Al final tendrás 2 preparaciones iguales, pero con sabores, colores y texturas diferentes (2 mezclas diferentes).
¿Cuánto tiempo dedicarle a una mezcla?

Esto es un punto muy subjetivo. Son muchos los factores que van a determinar cuánto tiempo invertir en una mezcla: calidad del audio original (calidad técnica de la grabación), calidad de la interpretación, el arreglo musical, tu conocimiento sobre el estilo y, finalmente, tu expertiz.
Seguramente, cuando estés empezando tus primeras mezclas, te demorarás más tiempo que cuando ya tengas experiencia y conocimientos acumulados.
Por experiencia propia te puedo decir que una mezcla puede tomarte de 2 a 6 horas, considerando todos los factores que antes te mencioné.
Entonces ¿cuando una mezcla está terminada?

Personalmente creo que una mezcla nunca está terminada. Una mezcla está lista para ser entregada, sí, pero terminada jamás. Siempre existirá algo que cambiar. Muchas veces esos cambios son tan mínimos que solo el que está mezclando lo notará, y ahí está el principal punto que me ayudó a entender cuándo una mezcla está terminada.
Debemos escuchar nuestro trabajo de mezcla como público, como la audiencia. Imagina que eres un amigo del músico o un fan de la banda y escucharás esa canción por primera vez. ¿Hay cosas que me suenan extrañas? ¿Hay algo que me cuesta entender? ¿El tema tiene onda? ¿Algo me molestó durante la audición? Esas preguntas son las que me hago al momento de evaluar una mezcla para decidir si está o no lista para ser entregada.
El bajo podría estar 1dB más fuerte, o la voz tener un poco más de saturación, la batería con más compresión o menos reverb y las voces con más delay, etc. Un montón de pequeños cambios pueden existir, pero esos cambios ¿harán la diferencia? ¿La canción será mejor con esos cambios o es solamente para satisfacer tus ideas?
Es normal que siempre haya cosas que puedas o quieras mejorar en una mezcla, sin embargo, si los cambios que quieres hacer no son significativos, es mejor enfocarte en escuchar la canción con la mente y los oídos frescos y decidir si está lista o no. Esa «falta de saturación» de la voz ¿hizo que me costara disfrutar la música? Si la respuesta es no, entonces tu mezcla está lista.
¿Cómo ser objetivo?

Tiempo y desconexión.
Es muy importante mantener la objetividad, y si pasas 8 horas mezclando el mismo tema sin parar, claramente no serás objetivo. En mi caso, rara vez estoy más de 2 horas seguidas trabajando en la misma mezcla. Puede que sea un poco más o un poco menos, pero cuando me doy cuenta que estoy «andando en círculo», haciendo y deshaciendo, realizando tareas sin sentido, en ese momento abandono la mezcla y sigo con otra, o simplemente me despejo.
Deja esa mezcla un día o un par de días. Vuelve a escucharla con los oídos y la mente fresca y principalmente ¡NO HAGAS NADA EN TU MEZCLA! Simplemente escúchala y anota lo que se puede mejorar, lo que te molestó y después solamente haz esos cambios.
Conclusión
El proceso de mezcla es una tarea compleja y subjetiva, no hay una respuesta única a la pregunta de cuándo una mezcla está terminada. Recuerda que la mezcla es un proceso creativo, no tengas miedo de experimentar y probar cosas nuevas. La mejor manera de aprender es haciendo.
¡Anímate a terminar tus mezclas y a compartirlas con el mundo!
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Pablo González Rojas es músico, guitarrista y cantante de coros. Su experiencia en los escenarios como cantante e instrumentista lo ha dotado de una sensibilidad extraordinaria , la cual ha podido utilizar para desarrollarse en el ámbito del audio y el sonido de una manera distintiva. Ha grabado a más de 20 agrupaciones de música popular y rock, y a más de 15 agrupaciones de música docta, trabajando como sonidista de grabación, mezcla y masterización.
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